miércoles, 8 de agosto de 2012

La Casa del Migrante

"Entramos a México, entramos al infierno" es lo que dicen los migrantes centro y sudamericanos cuando entran a México; saben que están a merced de los policías, de los delincuentes y que la gente los verá como apestados.

 A nosotros, los Mexicanos, nos molesta como trata la migra, los minute men y los gringos en general a la raza; pero no nos tocamos el corazón con los que vienen del sur.

 La Casa del Migrante San Juan Diego, colonia Lechería, municipio de Tultitlán, Estado de México, asistía a los migrantes que bajaban de "La Bestia" el ferrocarril, era un esfuerzo conjunto del gobierno municipal, estatal, federal, la diócesis y varias organizaciones humanitarias, entre ellas, médicos sin fronteras. Antes, los migrantes dormían junto a las vías, varios cientos de ellos cada noche.

 Muchos de ellos llegan con lo puesto, sin nada que comer y lastimados, a consecuencia de subirse al tren.

 Sin embargo ya se habían presentado quejas de los vecinos por el albergue, que se estableció en 2011, ya que alegaban basura, ilícitos cometidos por los migrantes y un cierto grado de acoso a las mujeres del lugar.

Es normal, como ya lo vimos en el post de los conciertos, que a la gente que vive en una zona no le gusta ver aglomeraciones y gente extraña, especialmente si se ve en malas condiciones, como es el caso de estas personas que han pasado una gran cantidad de penalidades.

 Amenazas, agresiones y finalmente, un atentado a balazos obligaron al cierre del albergue, que estaba localizado en terrenos pertenecientes a la diócesis, algunos migrantes fueron rapatriados voluntariamente y otros reubicados; las autoridades manifestaron no tener intenciones de buscar activamente a los migrantes para repatriarlos.

 El albergue se desmontó pacíficamente y las autoridades eclesiásticas anunciaron a la comunidad que ya no se harán misas en la capilla del lugar.

 Actualmente, el albergue está de manera temporal bajo el puente independencia, ahí se les proporcionan los servicios básicos: ropa, alimento, duchas improvisadas.

Pero los vecinos de la zona no los quiere ahí, ya que alegan actos violentos. Las autoridades están a marchas forzadas para encontrar un nuevo lugar, descartan que se reabra el anterior por los problemas antes expuestos y porque no tiene la capacidad de atender a todos los migrantes que pasan por ahí cada día.

 Se ha hecho un llamado a la ciudadanía, para donar ropa y alimentos de fácil preparación (sopas instantáneas básicamente) en el cartel que aparece a continuación muestra los centros de acopio; aunque el de Metro Etiopía ya no está en funcionamiento.

 fuente aquí y aquí

martes, 7 de agosto de 2012

Y que me cae la maldición gitana

Pues resulta que mi esposo y yo decidimos tomar una cerveza en la noche del lunes y luego nos fuimos a evaluar otra cervecería cercana y bueno un litro de cerveza de arándano después estoy tratando de escribir un post medianamente decente para mañana... sin mucho éxito.

segurísimo me cae la maldición gitana, la que dice que si bebes el lunes beberás toda la semana, pues yo empecé desde ayer domingo... ay diablos.

Bueno me la pasé trabajando toda la semana pasada y seguro mañana seguiré dándole... así que me merecía un pequeño receso.

nota mental: preparar post con anticipación.

segunda nota mental: hacer una serie de recomendaciones para tomar cervezas en el DF



lunes, 6 de agosto de 2012

¿porqué odio sepomex?

Por que su servicio no es mediocre, es malo.

Siempre he pensado que si cometes un homicidio y deseas deshacerte de la evidencia, envíalo por Sepomex.

Mi primera experiencia, muy mala con ellos, fue de un envío desde Inglaterra, que como lo pasan a dejar en horarios laborales evidentemente uno no estará ahí para recibirlo. cuando vi la nota y fui a reclamar, me dijeron en la administración de correos "Pues es su culpa, pues nunca está". ahora si....
Y resulta que por ser un envío en correo normal no me lo guardaron y fue regresado... pero nunca le llegó al remitente... regresado... my ass.

El más reciente fue cuando pedí 4 libros de Myrtle Takes Tea, fueron puestos en el correo el 30 diciembre y acá pasaron los meses y nada, 4 meses después, Alexander Stacey, el autor, me comunicó que 2 de ellos llegaron de regreso por "dirección desconocida", le pedí que me los guardara por un tiempo hasta que pudiera solucionar el que me lleguen sin contratiempos. mientras tanto, aquí pasaban los meses y no llegaban... finalmente, en junio, me llegaron los dos libros faltantes, con sus cajas hechas una desgracia y eso que las habían puesto en sobres especiales para protegerlas.

Ah sí y con el sello que habían llegado el 5 de enero a Monterrey...

por eso odio sepomex

viernes, 3 de agosto de 2012

Viernes monero

En lo personal odio cuando dicen "vamos a trabajar", "cómo vamos" y "echémosle ganas" y quien está trabajando es uno.

De la genial tira Dilbert

jueves, 2 de agosto de 2012

ser o tener padres así

Esto sucedió en Polonia, una pareja, a punto de abordar un vuelo a Grecia se dieron cuenta que el pasaporte de su hija de 2 años estaba vencido así que dejaron a la niña y se treparon al avión. Las autoridades del aeropuerto acudieron al rescate de la pobre y angustiada criatura y las cámaras de seguridad les mostraron lo ocurrido; aunque la abuela de la niña acudió unas horas después, los funcionarios de bienestar infantil ya estaban a cargo. El incidente ha causado indignación y de determinar las autoridades que hubo maltrato, los padres podían pasar unos 5 años en prisión, claro cuando regresen de sus vacaciones de 15 días. La nota aquí.

miércoles, 1 de agosto de 2012

más zombies

Uno de los retos del auto eléctrico de la GM es demostrar que puede soportar largas distancias y parte de ello, es tarea de la publicidad, la otra parte, del equipo de científicos alemanes encargados de desarrollar una pila de semejante capacidad. y ahora, el comercial del Volt, Zombie Ride

Reflexiones post-pandemia

Uno quiere vivir hechos históricos pero no de este tipo. Nos encontramos en medio de una pandemia que se veía venir, pero como, siempre, se ...