cartilla de protección

Como parte de los materiales educativos que proporciona la Secretaría de Educación Pública este año se incluye la Cartilla de Protección Personal, en distintas versiones para los diversos años de primaria, siendo la de los primeros años una dirigida a que los pequeños cuiden de su autoestima y su seguridad personal y la de los últimos años, enfocada a reconocer situaciones de riego y como evitarlas.

Los consejos van desde conocer la ruta más segura hasta la escuela hasta guías para recocer situaciones de abuso, además se adjuntan los teléfonos de asociaciones a las que pueden recurrir en busca de ayuda si ellos consideran que están en una situación de peligro.

Las guías son también para padres, maestros y directores de escuela y están dirigidas a crear un ambiente seguro para los niños.

Quitando el detalle de su funcionalidad y ventajas, que se verán al final del año escolar, no puedo evitar pensar en que a uno lo mandaban a la escuela con poco más que buenos deseos....

Cómo cambian los tiempos

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Comentarios

Hluot Firthunands ha dicho que…
Pues sí, a nosotros nos mandaban con buenos deseos a las escuelas y no teniamos más defensa que nuestra imaginación.

Pero los abusos tampoco pasaban de una pelea a la salida y eso entre comillas porque era más revolcada que pelea.

Eso de "tirate al suelo si oyes balazos" era realidad en las peliculas de Rambo.
Özer ha dicho que…
Ayer platicaba con unos amigos que estuvieron a punto de sacar a su niño de la primaria a mitad del año escolar, por los abusos de los que era presa de parte de sus compañeritos. La situación se controló, pero como dice mi amigo, en nuestra época los maestros eran figuras de respeto (qué decir los directores) y ahora todos se los mangonean, desde las mamás hasta los chamacos. Todo el ambiente se ha complicado y sí, lo que nosotros sufrimos en la escuela no tiene nada que ver con lo que sufren ahora los chavos :(
Kishiria ha dicho que…
Hluot
Yo recuerdo que existía el bullying, aunque lo llamábamos "traer de bajada a alguien" y aunque se podía poner pesado, no pasaba de unos zapes; los casos que he escuchado de bullying recientemente parecieran sacados de cualquier reclusorio. Me gustaría saber en qué momento la infancia se volvió tan sádica

Özer
a mí todavía me tocaron los borradorazos o los gisazos, el estar parado en medio del patio cómo castigo, a mi madre, le tocaron los varazos de membrillo y el estar de rodillas cargando tabiques; una cosa era cierta, al maestro se le respetaba.

No defiendo el uso de los golpes y la violencia, pero eso de que los maestros ya no pueden ni levantarle la voz a los niños...

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