lunes, 31 de mayo de 2010

Monja excomulgada por permitir aborto

Esto sucedió en el estado de Phoenix en noviembre del año pasado, una mujer de 27 años ingresó al hospital, presentaba una falla cardiaca muy severa y se encontraba embarazada de 2 meses, la evaluación de los médicos fue que, si continuaba con el embarazo, sus posibilidades de morir eran casi del 100%, en ese caso, para salvar la vida de la madre, lo adecuado es el aborto, el problema es que estaba en un hospital católico y su estado no permitía que se le moviera del quirófano, mucho menos que se le trasladara del hospital.

Todos sabemos perfectamente la posición de la iglesia en este caso, que prohibe el aborto y que en casos como este en que tanto madre como producto tienen altas posibilidades de morir: "que sea lo que dios quiera". La administradora del hospital, la hermana Margaret McBride, administradora del hospital, se enfrentaba a una decisión complicada, por lo que decidió en base al reglamento de la iglesia católica para los hospitales, especifícamente, la directiva 87 que en algunos casos permite eliminar el feto cuando la vida de la madre corre un riesgo. Por lo que autorizó la intervención.

La mujer, madre de 4 hijos, sobrevivió, pero cuando el incidente llegó a los oídos del obispo Thomas J. Olmsted, este decidió excomulgarla, sin escuchar los detalles ni permitirle defenderse.

El reverendo Thomas Doyle, abogado dentro de la iglesia católica, ha alzado su voz contra ese veredicto, alegando que no se le permitió defenderse a la monja y que no se examinaron las particularidades del caso ni que, en efecto, el caso entraba dentro de los lineamientos de la directiva 87; considera el castigo demasiado severo y que además evidencia el terrible doble estándar de la iglesia: mientras de muchos sacerdotes pederastas son juzgados con benevolencia por las autoridades eclesiásticas, esta monja, que actuó para salvar la vida de la madre, recibió una pena muy severa.

Esto nos deja como conclusión que a la iglesia le importan más los niños que aún se encuentran en el útero materno, que los que ya están fuera de él.

domingo, 30 de mayo de 2010

Dominguito Cancionero

Para este dominguito he aquí un tributo que nuestros buenos amigos de Queen y el increíble Freddy Mercury le hacen a las amas de casa y la invitación que nos hacen a ser libres y seguir solo lo que nosotros queremos. Disfruten.


sábado, 29 de mayo de 2010

Patanería y provecho político

Y todos hacen su agosto, a un año del terrible incendio en la guardería ABC tres cosas nos quedan claras de la muy patana situación de nuestra política actual.

1. El clientelismo y mordida siguen siendo la mejor manera de obtener lo que se quiera. Queda obvio gracias al enorme porcentaje de guarderías que no califican para tener la licencia y lo alarmante n oes que la hayan recibido es que no se les haya retirado después del estudio que disparó este incendio. No olviden nuestros niños son un negocio.


2. Si tienes los amigos adecuados jamás serás culpable. Lo sabemos porque no ha habido un arresto o condena contra alguno de los responsables reales de un tragedia como está. Por eso ser el primo de un amigo en México siempre funciona. El ejemplo más reciente lo tenemos en el caso de la pequeña Paulette, puro circo para que al final quisieran librarla con el pretexto de muerte accidental, ya saben los cadáveres no apestan después de 9 días.

3. Puedes declarar que estás indignado para mantener en el radar político. Lo importante aquí es quejarte, indignarte, señalar culpable pero no hacer nada real para solucionar el problema. Y para muestra basta un botón . Hubo discursos como en concurso de primaria todos estaban muy molestos pero ninguno ayudo a agilizar las investigaciones. Ni que decir de nuestro señor don presidente ( en minúsculas por favor) que invitó solo a unos pocos padres a la platica en Los Pinos, ya saben los necesarios para llenar la foto.

Mientras tantos hay decenas de familias rotas y pequeñitos que quedaron marcados de por vida que no merecen acabar en el olvido de la agenda informativa. Por eso hoy recordamos a los pequeños del ABC.

jueves, 27 de mayo de 2010

Leyes que nunca debieron haber existido

Patanerías legales

Hace poco navegando por internet me encontré un artículo sobre leyes sin sentido en los Estados Unidos lo que me llamó la atención fue la cantidad que hay que reprimen claramente a la sexualidad del ser humano y a la mujer. Aquí unos buenos ejemplos.

Iowa - Un hombre con bigote no puede besar a una mujer en público - ¿En serio? me pregunto a quien le importara tanto o lo encontrará tan antiestético para hacer de ese prejuicio una ley.

Kentucky - una mujer no puede comprar un sombrero sin el permiso de su esposo - ¿Sólo sombreros o también gorras y viseras?

Michigan - Una mujer no puede cortarse el cabello sin el permiso de su esposo - sin comentarios.

Minnesota - Es ilegal dormir desnudo - Caray, no entiendo por qué ese afan de meterse en la vida privada y los cuartos de todo el mundo, en qué puede afectarles.


Lo que me sorprende más no es que esta leyes fueran creadas en tiempos pasados (incluso mencionan que antes de 1820 en Missouri había un impuesto por ser soltero) lo que me impresiona es que varias no han sido abolidas, y si bien podrías creer que están en el olvido la verdad es que reflejan la doble moral de muchas de nuestras sociedad en la actualidad, el no me molesta siempre que sea en la casa del vecino pero en mi casa la reglas son rígidas.

Ese deseo de control lleva a la gente de Carolina del Norte a tener una regla que dice que lasparejas en los hoteles deben dormir en cuarto con camas dobles y que debe haber una separación determinada entre las mismas. Buscando un ejemplo terrible más cerca de casa? Qué me dicen de las comunidades indígenas que bajo pretexto de las leyes de costumbre pueden vender a sus hijas de 12 años como si fueran cosas.

Muchas por más ridículas que parecen pueden terminar siendo las más peligrosas. ¿Cómo evitar la patanería legislativa? Hay que conocer nuestras leyes y cuando es posible exigir su cambio para lograr una vida mejor y realmente libre para todos.

Epilogo de una mala relación

Para finalizar la historia sobre mi rompimiento les platicaré que algo de lo que me costaba mucho hablar, cada que la gente me preguntaba sobre el tema me dolía; había una parte de mi que sentía que había fallado de alguna forma y había perdido años valiosos de mi vida.

Esa molestia sin embargo se me quitó el día que me entere que mi historia le había sido util a alguien más.

En el lugar donde trabajaba mi mamá tenía una compañera mas o menos de la misma edad que yo; su novio iba por ella todos los días a la oficina y le hablaba casi cada cinco minutos.

Un día platiciando en la comida a mi mamá se le ocurrió contar mi historia; a las pocas semanas notaron que el teléfono de la chica comenzó a sonar cada día menos hasta que llegó el día que ya no vieron al novio esperandola en la entrada. Llenas de curiosidad decidieron preguntarle que había pasado. La chica les contestó que después de haber escuchado lo que dijeron de mi se quedó pensando que si alguien más podía escapar de una mala relación de tantos años, ella seguramente podía reunir el valor para terminar la suya que ya llevaba dos.

Mi mamá el día que me platicó esto me dijo que al final nunca sabemos hasta donde cada uno de nuestros actos pueden tocar la vida de otros, creo que esa fue la tarde que me comencé realmente a recuperar.

Bueno después de los tres días de historia tendremos notas interesantes en los próximos días, notas sobre leyes que estan bastante pasadas de moda, una crítica al sistema para conseguir marido de "the rules", comentarios sobre el problema en el bosque de chapultepec y más.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Las primeras horribles semanas

Historia de cómo salí de una mala relación parte 2

Continúa de “Como decidí decir ni un día más” se recomienda leer el post de ayer para agarrar el hilo.

Mandar a volar a un patán muchas veces no es tarea fácil, y esta vez no lo fue. Tuve que soportar semanas de drama, quejas y chantaje emocional. Por supuesto la mala del cuento había sido yo, yo no tuve paciencia, el creía que yo era una buena mujer y lo había decepcionado, no le di oportunidades.

Después de los reclamos siguieron los ruegos, me prometió que había entendido, que esta vez si iba a cambiar, que las anteriores no me había creído porque me sentía segura, que todos esos años merecían una asegunda oportunidad, que yo no podía tirar nuestro esfuerzo de años a la basura. El día que, como en todo rompimiento, nos regresamos nuestras cosas estuvo a punto de no aceptarme el anillo de compromiso de regreso y me aseguro de que si leía muchas de las dedicatorias que tenían esos regalos me iba a arrepentir.

Cuando uno pasa tanto tiempo es difícil deshacer ciertas clases de control y con cada ruego había una parte en mi que decía que podría ser; pero por esta ocasión yo estaba segura de que con todo lo que ya habíamos vivido esto no tendría arreglo yo quería cosas muy diferentes en la vida así que a pesar del dolor y el cariño me mantuve firme.

La siguiente táctica vino de avisar por Internet del rompimiento, varias personas que nos conocían a ambos de años comenzaron a contactarme para preguntarme que había ocurrido y durante mucho tiempo cada que me preguntaban por él sentía punzadas de dolor, que me hicieron preguntarme si varias veces no lo había terminado antes solo porque la gente esperaba que nos casáramos.

Mucho tengo que agradecer a mis amigos por estas épocas, me aguantaron deprimida, me abrazaron, me escucharon llorar, me consolaron y hasta se ahorraron la pena de estarme diciendo te lo advertí. Estuvieron ahí para sostenerme en las recaídas igual que me apoyaron cuando tome la decisión de mudarme y se los agradezco con todo corazón.

Con el paso de las semanas él dejo de llamar tanto y de tratar de contactarme y yo comencé a pensar que hacer con todas las cosas que tenían que me recordaban a la relación. Ahora yo estaba segura que como mi experiencia tenía que convertirla en aprendizaje algo parecido tenía que pasar con las cosas. Los libros fueron algunas a una biblioteca pública, otros a las librerías de viejo y los muñecos de peluche a un asilo y un orfanato. Creo que el día que comencé a sentirme mejor fue el día que la gente del asilo contactó a mi mamá para decirle que los muñecos hacían a un montón de gente feliz y que se lo agradecían mucho.

Poco a poco al dejar ir las cosas y los recuerdos comencé a sentirme mejor a pensar en mí y a hacer las cosas que de verdad había querido para mí por años y que no me había dado la oportunidad de vivir, el salir con mi amigos, tener mascotas, y me sentí con la libertad de buscar un trabajo mejor remunerado sin sentirme mal por ello. Hasta logré encontrar un departamento en el lugar donde yo realmente quería vivir.

Ahora un año después puedo ver hacia atrás sin dolor, sin rencor, gracias a mis amigos y gracias a mi por ser sincera conmigo misma y obtener el valor que me hacía falta.

Kishiria me había pedido hace algún tiempo que compartiera mi experiencia; lo hago ahora como un medio de autorreflexión y con la esperanza de que pueda ayudar a alguien más.

martes, 25 de mayo de 2010

Cómo decidí decir ni un día más

Historia de cómo salí de una mala relación parte 1

Hace más o menos un año tomé la decisión de irme a vivir sola, lo hice porque estaba segura que eso mejoraría mi situación familiar, mi tiempos de traslado y estaba segura que me ayudaría a pensar mejor el rumbo que quería darle a mi vida.

Mi entonces novio de muchos años (más o menos 6) se opuso con todo y me dijo que en cuanto me fuera a vivir sola lo iba a dejar por aburrimiento y me iba a dedicar a la fiesta y al libertinaje.

Al final resultó que más o menos los dos tuvimos razón.

Después de unos buenos días de peleas él dijo que me comprendía y que me ayudaría y se ingenió para conseguirme un departamento que quedaba muy cerca de casa de sus padres, con quienes vive, a un precio razonable. Yo estaba encantada era algo que podía pagar y estaba segura que con esa oportunidad podríamos pasar más tiempo juntos.

Al paso de las semanas me di cuenta que mi situación familiar mejoraba, que el espacio personal me hacía falta y pude pensar mucho en el rumbo que tenía mi vida y comencé a notar cosas que no me gustaban.

Mi novio se quejaba de que si salía a ver a mis amigos, que si cocinaba o no cocinaba, que si mi closet estaba ordenado o no y comencé a sentir que era como haberme salido de un ambiente de control para caer en otro peor.

Lo que más me molestaba es que nunca quisiera quedarse una noche conmigo, que nunca pasara más de dos horas ahí porque sus papás no lo consideraban adecuado. Pero caray si llevábamos tanto de novios y estábamos comprometidos cómo era posible que él estuviera cambiando ahora. Con tanto tiempo para pensar me di cuenta que él que estaba cambiando no era él; ya que siempre había sido así. Revisando sus actitudes me dio pavor llevaba años al lado de un patán y yo como feliz víctima.

¿Cómo me di cuenta? He aquí algunas situaciones.

Se quejaba de todos mis trabajos, siempre reclamaba que yo podría conocer gente ahí o que tuviera que ir a eventos; esos no eran ambientes sanos para una señorita y me aseguraba que en cuanto su negocio levantara eso iba a cambiar.

Se quejaba de mis amigos; decía que la gente nueva que conocía era terrible, todos mis amigas me mal aconsejaban y todos mis amigos, hasta los casados, querían acostarse conmigo. Revisando sus quejas me di cuenta que siempre habían estado ahí, que me había alejado de muchos de mis amigos durante esos años de relación porque él nunca quería acompañarme con mis amigos (decía que no tenía porque aguantarlos) y que yo había comenzado a preferir salirme de círculos sociales con tal de evitar peleas. Las últimas veces recibí comentarios de “por qué vas a ver a comer con tus amigas hoy si vas a ir al cumpleaños de una de ellas mañana” y la joya de “diviértete porque cuando nos casemos todo va a cambiar”.

Decía que quería estar conmigo pero siempre había pretextos primero que la maestría, luego su negocio, luego que sus padres. El caso es que en 6 años de relación nunca viajamos juntos, no dormimos más de una noche juntos y sus cosas siempre estaban primero. Primero su maestría, primero sus amigos, por quienes muchas veces me dejo plantada así sin avisar, primero su negocio. Mis sueños tenían que esperar a que estuviéramos casados.

Cuando comencé a darme cuenta de todos estos detalles me quería de dar de golpes contra la pared; pero si eso nunca iba a pasar y la verdad si llegaba a pasar ¿en serio quería estar con alguien así por el resto de mi vida?. La respuesta por supuesto era no. A lo largo de los años este hombre había tratado por todos los medios de aislar y suprimir mis sueños y mi personalidad y lo que era aun peor yo me había dejado.

Cada vez que teníamos un pleito y que yo me quejaba me decía que yo era desesperada que no le tenía paciencia ni fe a la relación, tenía un par de detalles románticos los siguientes días y yo como boba me creía que al final toda iba a estar bien y que seguro eran exageraciones mías. Sin duda él estaba mal pero yo estaba peor por no quererlo ver. Convencida de que para que existan malas relaciones y abuso emocional se necesitan dos decidí romper el círculo.

Después de muchos días de reflexión y de miedo a lo desconocido un mañana que me habló a la oficina para uno de sus reclamos habituales me armé de valor, me dije y le dije ni una vez más y lo mandé a volar.

Lo que pasó después de esa mañana en un futuro post.

Reflexiones post-pandemia

Uno quiere vivir hechos históricos pero no de este tipo. Nos encontramos en medio de una pandemia que se veía venir, pero como, siempre, se ...